Aproximación al mundo de la Gastronomía

Los hombres "somos seres racionales, de los que toman las raciones en los bares" (*) y preferiblemente la Ración Mixta, porque en Gastronomía la esencia está en la mezcla, en la combinación, en el maridaje.
Para los amantes, amigos o simplemente simpatizantes de la Gastronomía. Os presento mis experiencias relacionadas con esta disciplina que tiene tanto de ciencia como de arte.


(*) Siniestro Total

lunes, 13 de febrero de 2012

Las Peculiares Teorías Gastronómicas de Mostoman: Cremas y Purés

Cuando me enseñaron en el colegio algunos de los conceptos que constituirían los principios de la física aprendí que los estados de la materia eran tres:

Sólido, líquido y gaseoso.

Pero en ningún momento me mencionaron el estado "puré" o el estado "crema"

¿Qué nos lleva, pues, a reducir los alimentos a este estado artificial?

Siempre consideré que los purés eran la forma que usan las madres de hacernos tragar alimentos sin reconocerlos para así evitar el rechazo.

Durante años el puré de lentejas me produjo arcadas con cada cucharada que trataba de tragar.

Con el paso de los años el "pasapurés" quedó aparcado y pude ver frente a mí a las lentejas con su forma lenticular, ese trocito de chorizo y una patata acompañando, y descubrí un plato delicioso.

¿Qué necesidad hay de convertir en puré algo como un plato de lentejas?

Prefiero ver lo que como, con sus colores originales y la textura de cada uno de sus ingredientes, y triturarlos yo para ver cómo se mezclan sus sabores en mi paladar.

Esto me llevó a una afirmación que ha motivado alguna amenaza de retirada de saludo y más de un ceño fruncido, pero aún así lo diré:

UN GAZPACHO NO ES OTRA COSA QUE UN PURÉ DE ENSALADA

Amigos andaluces, así es, seamos sinceros.... un puré de ensalada pero, qué ensalada! Y QUÉ PURÉ!


Mención aparte merece una duda que me asalta.

Para favorecer su ingesta las madres desde hace generaciones preparan para sus bebés alimentos en formato puré o crema, también llamados potitos cuando se venden ya preparados en frascos de cristal.

La idea es alimentar a la criatura con la mayor cantidad de vitaminas, proteínas y demás elementos necesarios para su desarrollo, pero en un formato que sea sencillo y cómodo de administrar. Superado el líquido (el biberón) pero antes de alcanzar la fase dental (el cordero lechal, el solomillo de brontosaurio o el turrón duro) se alimenta a la criatura a base de purés donde tienen cabida verduras, carne, pollo y quién sabe qué otras cosas....

Al no tener niños demasiado cerca y mi infancia demasiado lejos no recuerdo haber probado uno de esos purés, pero me cabe la duda de si esa mezcla caótica hipervitaminada y supermineralizada realmente puede entrar dentro de los límites de la Gastronomía o se queda en el apartado de la mera Alimentación.

La diferencia está en el estímulo que produce en quien lo ingiere.

Y esto me lleva, para concluir, a un momento memorable de mi hermano, invitado a comer en cierta ocasión en casa de mis tíos. Cuando, cargado de sinceridad, sentenció al probar un plato:

"Tía, tiene pinta de asqueroso pero está riquísimo!!"

Si un plato no te entra por los ojos; cierralos, abre la boca y prueba. Te puedes llegar a sorprender. (Pero no pierdas de vista el camino más corto al cuarto de baño)

Bon apetit!

Nota: Quizás me lluevan críticas por este post, pero me complace saber que lloverá en forma de gazpacho, salmorejo, ajoblanco, vichyssoise y otras deliciosas cremas y purés.

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